Para tener éxito en el sector del olivar y aceite de oliva, debería tener en cuenta las posibilidades de desarrollar nuevas capacidades operativas, renovar las estrategias de cultivo, gestionar con nuevos parámetros, adoptar nuevas tecnologías, focalizarse en la innovación y utilizar la inteligencia competitiva aplicada a la agricultura, desarrollar estructuras orgánicas más ágiles y receptivas, y encontrar formas de expandirse a nuevos mercados y geografías, asumiendo que el mundo está en evolución y que no sólo requiere una competitividad más alta, sino un valor que le mantenga un paso por delante.

Cuando se diseña un proyecto olivícola es necesario disponer de unas soluciones y herramientas que le capacite para poder operar con unas garantías, tanto en los mercados internacionales y locales coordinando los recursos necesarios para efectuar la explotación de su proyecto.

La finalidad que debe perseguir consiste en la creación de una estructura operativa a largo plazo y viable a efectos financieros, corporativos y de crecimiento:

  • Adaptando su finca de olivar con una estructura corporativa que le garantice un flujo de caja continuo.
  • Desarrollando una estructura operativa coordinada y adaptada al perfil de la finca de olivar que equilibre sus cuentas de explotación.
  • Diseñando una estrategia de cultivo en base a los requerimientos específicos del mercado local e internacional.
  • Definiendo un plan de riesgos personalizados para su finca de olivar.
  • Adaptando la tecnología a las necesidades reales del perfil de su finca.

manténgase un paso por delante